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MEMORIA DE UN MONTAñéS
José Satué |
"Ya con los machos en la calle, mi hijo mayor entornó una hoja de la gran puerta. Yo volví la otra e hice girar por dos veces la llave, y aún la empujé para comprobar si quedaba cerrada. –¡Adiós, casa, adiós! Venga, vámonos ... |
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